“Gracias a su riqueza nutricional y su interesante aporte de proteínas de origen vegetal la espirulina aporta diversos beneficios dentro de una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable”, dice Vanesa León, que nos cuenta 12 beneficios de la espirulina:
1. Esta alga puede ser un buen aliado en épocas de cansancio y fatiga como revitalizante natural, al aportar un amplio abanico de nutrientes esenciales como proteínas, vitaminas, minerales y oligoelementos.
2. También en caso de práctica deportiva, gracias a su elevado aporte de proteínas o de minerales como el magnesio, el calcio o el fósforo.
3. En modelos de alimentación vegetariana, la espirulina como fuente natural de Omega 3, proteínas de alto valor biológico o hierro, nutrientes que se pueden ver afectados por la exclusión de la carne y el pescado en modelos de alimentación vegetariana puede ser un complemento muy interesante.
4. En dietas de control de peso con una importante restricción calórica donde se ve comprometida la ingesta de micronutrientes, el alga espirulina puede utilizarse como suplemento nutricional gracias a su riqueza en vitaminas y minerales. Además, gracias a su riqueza en fitonutrientes se le atribuyen posibles propiedades depurativas.
5. Fuente de proteínas de origen vegetal de alto valor biológico al aportar los 8 aminoácidos esenciales, además de otros no esenciales. Por eso, resulta útil en situaciones que requieran un aumento de consumo de proteínas para el desarrollo o mantenimiento de la masa muscular.
6. Apoyo al sistema nervioso y en situaciones de estrés. Fuente natural de vitaminas del grupo B (tiamina (B1), niacina (B3), piridoxina (B6), biotina, ácido pantoténico (B5)…
7. Apoyo al sistema inmunitario. Fuente de minerales como el hierro, el selenio o el zinc.
8. Ofrece protección antioxidante gracias a su aporte de fitonutrientes, pigmentos y vitamina E.
9. Su contenido en beta-caroteno, como precursor de la vitamina A, puede contribuir a mejorar la salud de piel y la visión.
10. Por su elevado contenido en hierro se ha sugerido que la espirulina podría utilizarse en mujeres en edad fértil y en casos de anemia ferropénica.
11. Aunque son necesarios más estudios, algunos apuntan a su potencial como cardioprotector, ayudando a controlar los lípidos y la glucosa en sangre gracias a su aporte de ácidos grasos Omega 3 y &, alfa-tocoferol, compuestos fenólicos y ficocianina, entre otros (3) (4).
12. Sin olvidar sus beneficios medioambientales, ya que esta cianobacteria juega un papel interesante en la disminución del dióxido de carbono (CO2) ambiental e incrementando el oxígeno en la Tierra.
Fuente: www.womenshealthmag.com
